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viernes, 1 de febrero de 2013

Bar, Cenas, y otros despilfarros


A menudo se nos acusa a los ciudadanos/as de vivir por encima de nuestras posibilidades, de tener un sistema sanitario público que no nos podemos permitir y una educación pública poco eficiente.

Hemos sido atemorizados y engañados con la crisis para que cualquier política sea entendida como la única posible. Los ciudadanos/as han de entender que disminuya el gasto social, que se les recorten sus derechos, su salario y que se limiten sus condiciones de vida. Los ciudadanos han de entender que en tiempos de crisis la igualdad de oportunidades carece de importancia y que la redistribución de la renta es un abuso sobre la libertad individual.

Estamos siendo adoctrinados que no existe otro sistema que el de la libertad individual por encima de la sociedad, que el estado debe ser un mero defensor de la propiedad privada y un ente que socializa las pérdidas y privatiza los beneficios.
Se considera que la injerencia pública es en todo momento perjudicial para el sistema, y que este, los individuos, la sociedad y los mercados, dejados en absoluta libertad, son garantía de progreso.

Al mismo tiempo, los defensores de este pensamiento único, frecuentan los paraísos fiscales (Bárcenas, Díaz Ferran), cometen o permiten los abusos de poder tanto en lo público como en los privado (Díaz Ferran, Cañete, Rato), se olvidan del conflicto de intereses que hay cuando se gestiona lo público para obtener un beneficio personal privado (Rato, Urdangarin, Juan José Güemes), regulan amnistías fiscales donde lavar sus beneficios extraoficiales (Bárcenas), llevan a cabo indultos que permiten devolver favores (Tomás Gómez Arrabal, María Teresa Mesa Pernia, Fermín Muñoz Armero, Antonio Pérez Postigo, Constancio Alvarado, José Manuel Sánchez Donoso, Luis Calle Fernández, Miguel Escudero Arias-Dávila) pasan por alto la diferencia entre el poder de negociación del empresario y el trabajador (Díaz Ferran, Rosell).
 
El neoliberalismo hace bueno el refrán de "el dinero atrae al dinero", concentrándolo en pocas manos, únicos individuos a los que si llega el progreso.

jueves, 17 de enero de 2013

El arte de la crisis

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Sun Tzu




"La guerra es un asunto de importancia vital para el Estado; un asunto de vida o muerte, el camino hacia la supervivencia o la destrucción. Por lo tanto, es imperativo estudiarla profundamente. " Sun Tzu.

Las enseñanzas del maestro Sun Tzu han sido aplicadas con éxito en programas de administración de empresas dedicados a la gestión de conflictos y la cultura corporativa.  En su libro "El arte de la guerra" Sun Tzu valora la guerra en términos de cinco factores fundamentales para determinar el resultado de la contienda. 

El primero de estos factores es la política; el segundo, el clima; el tercero, el terreno; el cuarto, el comandante; y el quinto, la doctrina. 

La política es aquello que hace que el pueblo esté en armonía con su gobernante, de modo que le siga donde sea, sin temer por sus vidas ni a correr cualquier peligro. 

El clima es la noche y el día, el frío y el calor, días despejados o lluviosos, y el cambio de las estaciones.



El terreno habla de distancias, y dónde es fácil o difícil desplazarse, y si es campo abierto o lugares estrechos, lo que influye en posibilidades de supervivencia. 

El comandante debe tener como cualidades: sabiduría, sinceridad, benevolencia, coraje y disciplina. 

Por último, la doctrina es la forma en la que se organiza el ejército, las graduaciones y rangos entre los oficiales, la regulación de las rutas de suministros, y la provisión de material militar al ejército. 

Europa
Inside job
Quizás resulte interesante una lectura con una óptica diferente  y convertir "El arte de la guerra" en "El arte de la crisis". Parafraseando a Sun Tzu, La crisis es un asunto de importancia vital para el Estado, o debería serla, ya que se trata de un asunto de vida o muerte para su población, el camino hacia la supervivencia o la destrucción. Por lo tanto, es imperativo estudiarla profundamente.

Si analizamos los cinco factores fundamentales para determinar el resultado de la contienda el resultado es descorazonador.

En un terreno abonado para la desesperanza, donde los causantes de la crisis actúan de verdugos de un pueblo exprimido, donde la Unión Europea actúa en función de las necesidades individuales de Alemania, desprestigiando y degradando los pueblos periféricos, poniéndolos a merced de los piratas, resulta inevitable pensar que la crisis no es solamente una causa, sino la consecuencia de una estrategia equivocada.

En cuanto a la política, resulta palpable como los gobernantes no han conseguido que el pueblo esté en armonía con los dirigentes, ya que temen por sus vidas y han perdido toda confianza en ellos. 

Esto ha sido profundizado por un comandante sin cualidades para serlo, donde la ausencia de sinceridad, coraje y benevolencia a significado un distanciamiento del pueblo, que ya no le sigue en sus políticas ni comparte la doctrina utilizada. 

Esta doctrina a su vez tampoco esta confiriéndole éxitos en al organización del estado, la provisión de materia ni suministros, con un comandante más preocupado de satisfacer los caprichos de los piratas de los mercados, y sacrificando a su población en pos de una doctrina liberal.

Como resultado del desconcierto que provocan una política distante, un comandante sin cualidades y una doctrina equivocada el pueblo se ve sumido en un clima frío de desconfianza, donde la oscuridad de las malas noticias duran cada vez más, y donde los cada vez menos días despejados dan lugar a lluviosos días. 

United People
El pueblo se esta debatiendo entre la vida o la muerte, sabiendo que el comandante ha elegido una doctrina que abre el camino hacia la destrucción, en un terreno hostil lleno de piratas, y en un clima de miedo y represión. El pueblo dividido y lleno de desconfianza hacia la política, se revuelve en micro-manifestaciones sectoriales, las cuales están tan micronizadas que no consiguen modificar la doctrina ni actitud del comandante.

La guerra parece estar perdida, y esto será una realidad hasta que el pueblo se de cuenta de que la política no son las personas que la representan, sino todos y cada uno de los actos, individuales y colectivos, en defensa y promoción de una vida mejor para la sociedad en la que transcurren sus vidas. Cuando el pueblo despierte, su poder será tal, que arrasará con todos aquellos elementos que inclinan estos factores hacia una guerra perdida.

sábado, 20 de octubre de 2012

Series Gasto Público: Sanidad

Hoy en día es habitual escuchar a políticos y periodistas que la sanidad tal como la conocíamos hasta hace poco no era ni sigue siendo sostenible en España.  Esta creencia se basa en la asunción de que la sanidad pública depende nivel económico de la Seguridad Social, no siendo esto así ni a nivel económico ni jurídico.

Existen dos herramientas que, además de las cuotas a la Seguridad Social, se pueden usar para financiar el gasto sanitario: las aportaciones de los Presupuestos Generales del Estado y la aparición de nuevos impuestos indirectos.

Sin embargo, y a pesar de estas fuentes de financiación, se siguen atribuyendo razones de tipo económico para su desmantelamiento.

Si observamos el siguiente gráfico vemos como el gasto público sanitario en España es claramente inferior al del resto de países seleccionados de la UE, un 6,5% del PIB en 2010 comparado con el 7,2% de Alemania, el 8,5% del Reino Unido y el 8,0% de Francia. Por tanto, los factores económicos se pueden descartar para hablar de insostenibilidad de la sanidad en España.

Además, como ocurre con toda política pública, se le achaca una falta de eficiencia y derroche de los recursos de todos los contribuyentes.

Sin embargo, siguiendo el ranking del World Health Report 2000 el Sistema Nacional de Salud español ocupa la séptima plaza en cuanto a calidad, siendo la número 24 en cuanto gasto público. Si comparamos este resultado con el de un país como Alemania, 25ª en calidad y 3º en gasto público, España sale muy favorecida en cuanto a eficiencia y calidad.

Por lo tanto, después de desmontar algunas de las creencias sobre nuestro sistema nacional de salud, debemos plantearnos que hay detrás de las reformas que se han llevado acabo en los últimos tiempos (repago) y de las que se están planteando.

La política seguida por el gobierno actual parece ser la de desmantelar la sanidad pública y universal para garantizar su viabilidad futura, pero, la viabilidad de qué?